La reforestación en el Paraguay

La reforestación para restaurar nuestro ecosistema

Un pacto con la naturaleza, una exención de impuestos y subsidios son motivaciones para aquellos que desean invertir en la reforestación en el Paraguay.

El estado alienta a los propietarios a la reforestación

El Gobierno ha tomado medidas para preservar el equilibrio del ecosistema forestal en el Paraguay en colaboración con organizaciones medioambientales. En los últimos siete años, la reforestación aumentó en un 300 %, de 40 mil hectáreas a 120 mil hectáreas.

Los proyectos agroforestales que combinan la siembra de especies forestales con cultivos o ganado, también se benefician de estimulantes económicos. Los propietarios que soliciten un plan de reforestación podrán beneficiarse de créditos preferenciales a largo plazo y exenciones de impuestos a la propiedad.

Las principales especies para reforestación

Se observan principalmente dos tipos de madera de plantaciones forestales:

  • Madera de coníferas: pinos, pino Paraná, entre otros
  • Madera de hoja ancha: eucalipto, acacia, teca
y especies nativas plantadas en reforestación.

Con técnicas de productividad adaptadas al suelo y al clima, la silvicultura aporta un rendimiento sostenible muy alto y una mayor rentabilidad que la agricultura.

Invertir en silvicultura es participar en la preservación del bosque y asegurar la rentabilidad para los próximos años.

El silvopastoril

El sistema silvopastoril es la combinación de la actividad de cría y la forestal.

Desarrollo duradero para una estancia

El objetivo es el manejo simultáneo o consecutivo para desarrollar el potencial del suelo y la durabilidad.

Los árboles producen madera, los arbustos forrajeros y las leguminosas producen una alimentación rica y altamente nutritiva. El pasto natural o sembrado provee el alimento base a los animales.

Las condiciones climáticas favorables del Paraguay y una selección de las diversas especies de árboles y arbustos forrajeros, permiten una mejor productividad del suelo, controlando la erosión, y un mejoramiento de las pasturas por la formación de raíces y de humus.

Medioambiente y beneficios de una estancia en América del Sur

Un estudio dirigido por la organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura ha demostrado que los ganaderos, en América del Sur, obtienen ganancias importantes de esta práctica. Una vez establecidos, los sistemas silvopastoriles hacen vivir muchos más animales por hectárea que las pasturas naturales o mejoradas. El forraje y las frutas de los árboles y arbustos ofrecen una alimentación bastante más nutritiva a los animales, que producen así más leche y carne. El sistema silvopastoril permite ahorros importantes gracias a un alto valor nutritivo del forraje, suprimiendo la compra de alimentos para el ganado en el comercio. Es igualmente una reserva de alimento para el invierno o en periodo de sequía.

Garantía de rentabilidad para el porvenir

Además del aspecto ambiental, el sistema silvopastoril permite un aumento de la rentabilidad de una superficie preparada. La densidad media es de 550 árboles plantados por hectárea. La duración de los ciclos de explotación es variable en función a las especies de árboles escogidos y de las regiones.

Invirtiendo en la forestación planificada, los objetivos de la economía y de la protección del medioambiente pueden estar perfectamente combinados, asegurando también una rentabilidad durable a largo plazo y un valor agregado a la tierra. Es igualmente una acción social por la creación de empleos permanentes en las regiones estructuralmente débiles y el mejoramiento de las condiciones de vida de la población local.

¡La reforestación, una inversión sostenible!

Una buena acción para nuestro planeta y las generaciones futuras.

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